Superar la Ansiedad
Superarla nunca fue tan facil...

como controlar la ansiedad

La ansiedad es un estado anímico que se traduce en una serie de síntomas físicos y que puede convertirse en un problema psicológico si no somos capaces de controlarla.

Por un lado tener ansiedad no es malo, eso consigue que nuestro estado de alerta sea superior y podemos hacer cosas y tomar decisiones de forma más rápida cuando las circunstancias lo requieren. La supervivencia es una función básica para la que estamos programados. Los peligros, las alertas nos disparan el corazón y el organismo en general, liberando hormonas que nos mantienen despiertos y en estado de máxima alerta. Por lo tanto es totalmente natural y necesario sentir temor y nervios ante situaciones desconocidas y que pueden ser perjudiciales para la supervivencia.

Pero por otro lado muchas personas tienden a sentirse ansiosas ante cualquier situación de su vida. Su ritmo siempre es frenético y a menudo sienten que no pueden o no saben parar.

Independientemente de los motivos que te llevan a sentir ansiedad, hoy queremos tratar de darte pautas para sobrellevarla y no dejarte llevar por ella.

Solucionar el problema que la genera sería lo mejor, pero no siempre es posible o no conocemos la raíz del problema.

Los síntomas de la ansiedad son variados, pero en general nos hace actuar de modo que todo el mundo se da cuenta de que estamos “nerviosos”:

- nos movemos de modo nervioso arriba y abajo o de un lado a otro de una habitación

- hablamos deprisa, a menudo sin ser conscientes de todo lo que decimos

- el corazón nos late más rápido de lo normal

- efectuamos movimientos repetitivos: mover una pierna o golpear el suelo con el pie

- concentramos la respiración en la parte superior de los pulmones, cerca de las clavículas y parece que nos falta el aire y no podemos llenarlos totalmente.

 Si estás sufriendo alguno de estos síntomas lo primero que debes hacer es calmarte.

Controlar la respiración es una de las mejores técnicas que se pueden aprender. Si nos concentramos en respirar, poco a poco, recuperaremos el ritmo cardíaco y dejaremos de hiperventilar. El problema de respirar mucho en poco tiempo es que el cuerpo recibe una cantidad demasiado grande de oxígeno y eso nos lleva a marearnos y a alertar al cerebro de que algo extraño está pasando.

Utilizar técnicas de relajación es un primer paso para aprender a controlar la ansiedad y a vivir de otra manera. Sentirás que estás perdiendo el tiempo, claro, eres ansioso, pero confía en la técnica y date tiempo para aprender a utilizarla, notarás los beneficios.

La meditación aporta grandes beneficios, vamos a dejarlos para otro artículo, hoy solo os contaré cómo meditar en la calle mientras andamos y cómo relajarnos en casa, el paso previo a entrar en un estado de meditación.

Cómo respirar para relajarnos

Túmbate en la cama o en el suelo, no uses almohada para la cabeza. Separa ligeramente las piernas. Desata los botones del pantalón, baja los calcetines, quítate los zapatos, debes sentirte cómodo.

Separa un poco las piernas y deja caer los pies hacia un lado, sin forzar la postura. Pon las palmas de las manos boca arriba. Empieza a respirar relajadamente.

Siente el aire como entra, frio y cómo lo expulsas, caliente.

Poco a poco siente los pulmones. Intenta llevar el aire hacia el estómago, de modo que la barriga se hinche al respirar, cuando esa zona esté llena de aire sigue respirando y dirige el aire a la zona del pecho, por último llena la parte de la clavícula. Tranquilo, con la practica te irá resultando cada vez más fácil.

  • Inspira lentamente llenando cada una de las tres zonas: abdominal, pecho y clavículas.

  • Respira lentamente, tan lentamente como puedas. Siente el aire y expúlsalo empezando por la parte más alta hasta vaciar el abdomen totalmente.

  • Al principio puedes usar tus manos para sentir cómo se elevan las diferentes áreas implicadas.

  • Respira unos minutos así y cuando te sientas cómodo empieza a relajar el cuerpo.

Concéntrate en pequeñas partes empezando por los dedos de los pies y ascendiendo hasta llegar a la cabeza. En cada zona te concentras un rato, con la expulsión del aire sientes cómo se relaja, como si expulsaras el aire justo por esa zona. La tensión irá disminuyendo, recorre todo tu cuerpo relajándolo de este modo. Cuanto más tiempo dediques a ello más profunda será la relajación.

Es importante que tomes consciencia de la respiración. Fíjate a menudo, a lo largo del día en cómo estás respirando y date unos minutos para practicar la respiración completa. Aunque no estés tumbado. Recuperar el ritmo de la respiración para controlar la ansiedad es básico y el mejor modo de empezar a controlar la ansiedad.

Andar y controlar la ansiedad

¿Eres de los que siempre anda demasiado deprisa porque no sabe como controlar la ansiedad? ¿Llegas a los sitios y te preguntan qué te pasa? Trata de tomarte tu tiempo para llegar a tu destino y si puedes anda en lugar de tomar el transporte público o de ir en coche.

Alejar los pensamientos es importante si queremos ser conscientes de lo que ocurre a nuestro alrededor y de nuestro propio ser.

En el punto anterior hemos aprendido a realizar respiraciones completas llenando los pulmones hasta el diafragma de manera que se llene el abdomen y subiendo el aire hasta las clavículas.

Ahora vas a respirar así mientras andas. Controla tu forma de andar, ni muy rápido ni muy deprisa, estaría bien que disfrutaras del paseo. Respira lentamente fijándote bien en cómo llenas los pulmones. ¿Cuántos pasos puedes hacer en cada inspiración? ¿Siete? Ahora saca el aire en exactamente otros siete pasos, o los que hayas necesitado para llenar los pulmones. Ni más ni menos.

Cuanto más andes así más relajado llegarás a los sitios, alejarás los malos pensamientos y controlarás la ansiedad. Además mandarás mensajes positivos al cerebro que podrá relajarse y rebajar el estado de alerta al que le tienes acostumbrado.

Puedes hacer muchas otras cosas para controlar la ansiedad, pero aprender a respirar conscientemente te ayudará a mantenerte tranquilo y poco a poco ir asimilando el resto de pasos. Aunque no te sientas ansioso practica la relajación total antes de ir a dormir, descansarás mucho mejor.

Fuente del Articulo: verdadera-seduccion